El granadino que hace historia: el primer deportista español con discapacidad en la máxima competición

José Manuel Ruiz ha conseguido con su ascenso a Superdivisión, el honor de ser el único deportista español con discapacidad con plaza en la máxima competición de su especialidad.

Prácticamente en el lado diametralmente opuesto de la piel de toro, a orillas de las Rías Bajas, provincia de Pontevedra. Allí está Cambados, con sus trece mil habitantes pisando las frías aguas del Atlántico y tres granadinos muy bien acogidos por sus vecinos.

Tres deportistas que agarraron esta temporada su maleta y la pala para devorar kilómetros cada fin de semana y hacer historia alzando a un club con treinta años de solera e historia, a la categoría más alta del tenis de mesa nacional.

El TM Cambados lo había intentado en cinco ocasiones pero nunca lo había conseguido.
Nunca, hasta que tres palas de la última camada del CajaGranada: Rafa Taboada, Guille Sánchez y José Manuel Ruiz formaron equipo con el arousano Fernando Padín y lo hicieron real. Ya son de Superdivisión, mérito que se escribe con letras de oro en la Ría de Arousa y que deja cierto regusto amargo a orillas del Genil. Por lo que podría ser y no es por un puñado de motivos, aunque el primero sin duda por la falta de apuesta por los deportistas locales de las fuerzas vivas de la provincia. Tres deportistas granadinos por los que apostaron fuerte lejos de casa y que respondieron con creces. Tres deportistas que de lunes a viernes han trabajado cada mañana en sus oficios para dedicar cada tarde al entrenamiento sin importarles cruzar España para competir como locales en un pabellón a ochocientos kilómetros de casa, donde su afición los jaleaba en gallego.

Quizá el compromiso no pueda explicarse con un gesto mayor.

Y superada la barrera que desde Granada genera la envidia sana, queda descubrirse ante todo un récord nacional y de poco parangón internacional. Lo firma José Manuel Ruiz, quién deberá negociar su continuidad en el equipo durante el verano, y que pase lo que pase ya ha conseguido algo que es tangible.

Ser el único deportista español con discapacidad y plaza en mano para disputar la máxima categoría en su deporte.

El tenis de mesa quizá sea a día de hoy el único escenario posible. «Este es uno de los pocos deportes donde la inclusión es fundamental y lo veo como muy positivo, que a nivel deportivo nos refuerza. Hace que en las competiciones paralímpicas el nivel sea cada vez mayor», dice el hombre récord, el palista de Guadix. Porque este deporte ofrece un modelo a seguir por otras federaciones que, por reglamento, criban las capacidades. «Siempre que sea posible», dice Ruiz, «el reglamento debería permitir la inclusión de jugadores con discapacidad, sea cual sea, en las grandes ligas. El deporte en vez de poner piedras en el camino, tiene que servir para derribar muros. Es un vehículo para que el nivel deportivo marque tu camino. Ya existen competiciones mixtas y que tampoco tienen distinción de edad. Lo ideal es que pase igual con tu capacidad y donde puedas competir sin importar que tengas una discapacidad física, intelectual o sensorial. Que tu nivel deportivo marque hasta dónde puedas llegar», apunta.

Fuente: Ideal Granada